Cómo el vino puede hacer que vivamos 150 años

Hay multitud de leyendas y mitos que narran cómo los personajes más conocidos de la historia de la humanidad han perseguido el sueño de vivir más y mejor, incluso vivir eternamente. Alejandro Magno buscaba el “Agua de la Vida”, Ponce de León en sus expediciones transatlánticas trataba de encontrar la “Fuente de la Eterna Juventud”, los alquimistas perseguían el elixir de la vida…

Todos ellos coinciden en que el secreto se encontraba en un líquido que prolongaba la vida. Pues bien, no andaban desencaminados. Según los últimos estudios científicos, el Resveratrol, es el elixir de la eterna juventud, capaz de alargar la vida de las personas. Y se sabe que esta sustancia se encuentra en grandes cantidades en el vino tinto.

Muchos científicos la han denominado “la molécula milagro”. El Resveratrol es un antioxidante natural presente en moras, nueces, ostras y sobre todo en el vino tinto procedente de la piel de la uva donde actúa como defensa ante las plagas bacterianas.

Investigadores, como David Sinclair y Joseph Baur de la Escuela de Medicina de Harvard, afirman en sus estudios sobre los efectos positivos del Resveratrol que estamos ante un elemento que puede prolongar la vida de las personas un 30%, es decir, que una persona con 90 años se sienta igual que con 60 años. Esto podría situar la esperanza de vida en 150 años.

Los experimentos en ratones (con gran afinidad celular a los humanos) han arrojado datos positivos, incluso en la lucha contra el cáncer, Alzheimer, demencia senil, etc.…

En conclusión, el vino tinto es la bebida natural que mayor cantidad de Resveratrol posee y dado a las características para hacerte vivir más que atesora, según estudios científicos, podemos decir que el vino es la verdadera fuente de la eterna juventud.

Siempre he sabido que el vino te ayuda a vivir mejor y ahora sé que también te hace vivir más. Otro motivo para que sea mi bebida preferida.

Los tipos de vino que tienen una concentración mayor de Resveratrol son Bobal, Cabernet Sauvignon, Garnacha y Tempranillo.

Si esto lo hubiese sabido Ponce de León, no atraviesa todo el océano en busca de” la fuente de la eterna juventud”.  Se queda en casa, en su tierra (nació en Valladolid), disfrutando de los buenos vinos Ribera del Duero.

ATENCIÓN:
El consumo moderado de vino tinto aporta muchos beneficios a la salud pero no conlleva mejores beneficios a mayor consumo. El abuso en el consumo de vino haría que los perjuicios fuesen mayores que los beneficios. La cantidad diaria recomendada es de 2 a 3 vasos de vino tinto.

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